“Lo nuestro ha terminado”: Cómo actuar cuando te despiden del trabajo Tomar esta difícil situación con calma es lo más aconsejable

Todos podemos perder el empleo de un día al otro. Un trabajador puede ser despedido, incluso cuando no haya hecho nada malo, bajo la excusa de falta de recursos de la empresa, o simplemente por conflictos personales con su supervisor.

En muchos casos, cuando no existe un contrato o un acuerdo de negociación, los trabajadores aceptan el empleo “at will”, lo que significa que ni el empleador, ni el empleado necesitan una razón para terminar la relación laboral. Por otro lado, en los casos en los que sí existe un contrato, el trabajador puede demandar al empleador por terminación injusta (“wrongful termination”).

Se considera terminación injusta cuando el trabajador es despedido por razones ilegales o si, al hacerlo, la empresa viola su política de despidos. Se estima que cada año, en EEUU, 250,000 trabajadores pierden su empleo por terminación injusta.

Cómo saber si fue injusto

La primera consideración en estos casos es determinar si existen motivos para sospechar que el despido estuvo basado en discriminación hacia al trabajador, ya sea por su edad, su raza, su género o su orientación sexual, entre otros.

Otro caso considerado como terminación injusta es cuando el empleador despide a un empleado “denunciante”, también conocido como “whistleblower”. Los trabajadores tienen derecho a denunciar a las autoridades cualquier actividad de la empresa que consideren ilegal, y sus acciones no pueden ser consideradas como motivo de terminación laboral.

Otras razones de despido  consideradas ilegales incluyen los casos en los que existe incumplimiento de contrato; en los que el empleador le pide al trabajador que realice una actividad ilegal; o en los que se viola la política de la empresa relacionada a la contratación y despido de trabajadores.

Otra consideraciones

Ante la noticia de que acabas de perder la fuente de ingresos para ti y tu familia, es difícil mantener la calma y la compostura. Pero si bien es natural sentir coraje y amargura, debes tratar de actuar de una manera que no te perjudique en el futuro.

  • No salgas furioso de la empresa sin antes recolectar tus documentos y contactos de tu computadora de trabajo. Es una buena idea salvar periódicamente tu información profesional para casos como este.
  • ¿Despido o renuncia? Algunas compañías ofrecen al empleado la oportunidad de renunciar, antes de ser despedido. Esta decisión tiene sus pros y contras, y si renuncias podrías perder tu cheque de desempleo. Infórmate antes de tomar una decisión.
  • Si estabas contento en tu posición, no sientas pena de preguntar si existe otro cargo dentro de la empresa que puedas ocupar. Tampoco tengas temor de pedir una recomendación que podrá serte útil a la hora de buscar empleo.
  • Evita tomar decisiones impulsivas, como criticar a tu exsupervisor o a la empresa en las redes sociales. Es probable que necesites una recomendación de ellos cuando apliques para un nuevo trabajo. No quemes los puentes que pueden conducirte a un empleo mejor
  • Por sobre todas las cosas, no dejes que una decisión que pudo haber sido arbitraria o injusta te deprima o haga sentir menos que el resto de los trabajadores. Recuerda que hasta el mismo Steve Job, creador de Apple, fue despedido de su propia empresa. Tómate un tiempo para recuperarte y hacer nuevos planes. Quizás al echarte te han hecho un favor, y en pocas semanas, encontrarás el empleo que siempre soñaste.

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