Conflictos laborales: ¿qué son y cómo evitarlos? Sabías qué pasamos una media de 38.5 horas en nuestro puesto de trabajo. O sea, tiempo suficiente como para que broten pequeños conflictos laborales.

¿Te has preguntado alguna vez cuánto tiempo pasas en el trabajo? Según el Instituto Nacional de Estadística, permanecemos en nuestro puesto una media de 38.5 horas de lunes a viernes. Ello se traduce en tiempo más que suficiente como para que broten pequeños conflictos laborales entre trabajadores, porque como dice aquel proverbio, la convivencia nunca es fácil.

Las relaciones en la empresa no siempre son fluidas. Tanto es así, que en ocasiones la situación se agranda hasta llegar al conflicto laboral, pero ¿qué es exactamente un conflicto laboral? Podría definirse como la disputa de derecho o de interés que se suscita entre compañeros de trabajo, y es que la variedad de conflictos que podemos encontrarnos es enorme, dependiendo de las circunstancias, de cuánta gente hay implicada y quiénes son esas personas. Así pues, no puede concebirse como algo positivo, ya que, cuando éste ocurre, la moral de la plantilla decae y, por ende, su productividad. También hay que sumarle el tiempo que la empresa debe invertir para subsanar el conflicto, tiempo que quitamos a cosas más importantes y que ralentiza todos los procesos.

Una de las labores que te corresponden si eres directivo o responsable de recursos humanos, entre muchas otras, debe ser intentar evitar que surjan disputas entre los trabajadores. Tu capacidad para solventar conflictos en el trabajo determinará el alcance y los daños colaterales de los mismos.

La resolución de conflictos laborales no es tarea sencilla. Sin embargo, debes estar preparado para saber cómo actuar ante tal hecho. A continuación, te sugerimos una serie de métodos que te ayudarán a saber hacer frente a estas situaciones y suavizar el ambiente:

  • Plantar cara al problema y abordarlo cuanto antes. De este modo, evitarás que éste aumente y te será más fácil resolverlo.
  • Jamás te posiciones de parte de ningún empleado.
  • Promueve el diálogo y el respeto dentro de la compañía.
  • Comprueba cuáles han sido las causas que han ocasionado el problema.
  • Escucha a todos aquellos que estén implicados y trata de ofrecer soluciones al respecto.

Los problemas laborales pueden darse en cualquier momento y es fundamental que estés preparado para cuando ocurran. En primer lugar, para evitarlos, y después, para poder revertirlo transformándolo en una oportunidad.

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